Mostrando entradas con la etiqueta JULIETA VENEGAS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta JULIETA VENEGAS. Mostrar todas las entradas
martes, 14 de agosto de 2007
JULIETA VENEGAS SE DEFINE SIN ESTILO
Julieta Venegas asegura que no puede encasillarse en estilos musicales que sólo son un juego en su búsqueda por componer y se define como una cantautora que se inspira en la literatura y en otros músicos. "Me calza decir que soy compositora. Pero no tengo estilos, esos son sólo un juego para mí", afirmó la cantante mexicana preguntada si es una rockera que "coquetea" con el pop y la música electrónica, en una entrevista desde Italia con diario El Comercio publicada el lunes. Confesó que al haber vivido en la ciudad fronteriza de Tijuana y pasado casi a diario a la ciudad estadounidense de San Diego tuvo "acceso a dos mundos diferentes". "Siento que me permito muchas cosas en la música, porque soy fronteriza... Creces escuchando música en español, ranchera, mexicana, norteña, pero también música anglosajona", dijo la cantante de 36 años. Venegas se encuentra en Italia para participar en el Festival Latinoamericano de Milán. En Ecuador estará a finales de agosto e inicios de septiembre para ofrecer conciertos en tres ciudades. La artista, que promociona su disco "Limón y sal", indicó que se inspira mucho en la literatura, que escribe diarios y que de ahí siempre surge algo para sus canciones. También son motivo de inspiración músicos como Suzanne Vega, David Bowie y Charly García.
Etiquetas:
JULIETA VENEGAS,
NOTICIAS DEL ESPECTACULO
miércoles, 4 de julio de 2007
JULIETA VENEGAS
Julieta Venegas brilla en España
Con poco más que un acordeón, una guitarra y su voz, la cantante mexicana Julieta Venegas deslumbró anoche al público madrileño con un concierto divertido y romántico en el que repasó en directo los temas de su último álbum, Limón y sal, así como éxitos del pasado como "Algo está cambiando" o "Lo que pidas". Julieta Venegas demostró anoche en el Patio del Conde Duque que pertenece a ese reducido grupo de artistas que pueden permitirse salir a un escenario casi desnudo y brillar con luz propia sin necesidad de recurrir a grandes artificios ni coreografías prefabricadas, y acompañada por una banda de tan solo cinco músicos. De este modo comenzó su espectáculo, que abrió con el tema "Canciones de amor", perteneciente a su último álbum y con "No seré", canción que compuso junto al cantante argentino Coti Sorokin. A lo largo de sus cuatro discos en solitario, la cantante de Tijuana ha ido evolucionando hacia un estilo marcado por letras cotidianas que permite que el público se identifique fácilmente con las historias que encierra cada una de las canciones. Con este estilo cercano, Julieta Venegas hizo vibrar al público cuando les dedicó "Oleada", una canción "sobre lo importante que es no tener miedo a los cambios de la vida", y el tema "Limón y sal". Y es que a pesar de lo amargo del título, Julieta sacó a relucir su lado más dulce y sensible, convirtiendo su espectáculo en un tributo al amor en todas sus expresiones: al amor a uno mismo, al amor de pareja, al amor entre pueblos y al amor a la vida. Sin embargo, también hubo momentos más bailables de la mano de canciones tan rockeras como "Mala memoria" y "Amores perros me van a matar". Volviendo a un tono más pausado y reflexivo, Julieta cogió su guitarra para interpretar "A callarse", un poema de Pablo Neruda sobre "la búsqueda de la paz en el silencio de cada uno", y continuó con "La jaula de oro", una canción sobre el drama de los inmigrantes indocumentados que en su día popularizó la banda mexicana Los tigres del norte. Otros de los temas interpretados por Julieta perteneciente a su último álbum fueron la balada "Última vez", "De que me sirve" y "No hace falta". A pocas canciones del final, Julieta sorprendió al público cuando invitó al escenario a su "compañera y amiga" la cantante gaditana La Mala Rodríguez, con quien cantó a dúo el tema "Eres para mí", que concluyeron con un fuerte abrazo. Sobre el escenario, poco más que su banda, luces -predominantemente blancas y violetas- y Julieta Venegas, que contrarrestaba la sobriedad de la escenografía con una actitud enérgica que le impedía reprimir sus movimientos al sentir el ritmo de sus canciones. El único concierto de la cantante mexicana en la capital estaba enmarcado dentro de la programación de Los Veranos de la Villa, que acercará este verano a otros artistas internacionales como Zucchero, Diego Torres, Salvatore Adamo o Liza Minelli. La cantante mexicana continuará con su gira por otras ciudades de España, donde llevará su directo a más de una quincena de ciudades en poco más de dos semanas, siendo su siguiente cita mañana en Chiclana (Cádiz).
Con poco más que un acordeón, una guitarra y su voz, la cantante mexicana Julieta Venegas deslumbró anoche al público madrileño con un concierto divertido y romántico en el que repasó en directo los temas de su último álbum, Limón y sal, así como éxitos del pasado como "Algo está cambiando" o "Lo que pidas". Julieta Venegas demostró anoche en el Patio del Conde Duque que pertenece a ese reducido grupo de artistas que pueden permitirse salir a un escenario casi desnudo y brillar con luz propia sin necesidad de recurrir a grandes artificios ni coreografías prefabricadas, y acompañada por una banda de tan solo cinco músicos. De este modo comenzó su espectáculo, que abrió con el tema "Canciones de amor", perteneciente a su último álbum y con "No seré", canción que compuso junto al cantante argentino Coti Sorokin. A lo largo de sus cuatro discos en solitario, la cantante de Tijuana ha ido evolucionando hacia un estilo marcado por letras cotidianas que permite que el público se identifique fácilmente con las historias que encierra cada una de las canciones. Con este estilo cercano, Julieta Venegas hizo vibrar al público cuando les dedicó "Oleada", una canción "sobre lo importante que es no tener miedo a los cambios de la vida", y el tema "Limón y sal". Y es que a pesar de lo amargo del título, Julieta sacó a relucir su lado más dulce y sensible, convirtiendo su espectáculo en un tributo al amor en todas sus expresiones: al amor a uno mismo, al amor de pareja, al amor entre pueblos y al amor a la vida. Sin embargo, también hubo momentos más bailables de la mano de canciones tan rockeras como "Mala memoria" y "Amores perros me van a matar". Volviendo a un tono más pausado y reflexivo, Julieta cogió su guitarra para interpretar "A callarse", un poema de Pablo Neruda sobre "la búsqueda de la paz en el silencio de cada uno", y continuó con "La jaula de oro", una canción sobre el drama de los inmigrantes indocumentados que en su día popularizó la banda mexicana Los tigres del norte. Otros de los temas interpretados por Julieta perteneciente a su último álbum fueron la balada "Última vez", "De que me sirve" y "No hace falta". A pocas canciones del final, Julieta sorprendió al público cuando invitó al escenario a su "compañera y amiga" la cantante gaditana La Mala Rodríguez, con quien cantó a dúo el tema "Eres para mí", que concluyeron con un fuerte abrazo. Sobre el escenario, poco más que su banda, luces -predominantemente blancas y violetas- y Julieta Venegas, que contrarrestaba la sobriedad de la escenografía con una actitud enérgica que le impedía reprimir sus movimientos al sentir el ritmo de sus canciones. El único concierto de la cantante mexicana en la capital estaba enmarcado dentro de la programación de Los Veranos de la Villa, que acercará este verano a otros artistas internacionales como Zucchero, Diego Torres, Salvatore Adamo o Liza Minelli. La cantante mexicana continuará con su gira por otras ciudades de España, donde llevará su directo a más de una quincena de ciudades en poco más de dos semanas, siendo su siguiente cita mañana en Chiclana (Cádiz).
Suscribirse a:
Entradas (Atom)