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martes, 14 de agosto de 2007

CASO PARLACEN

Refuerzan seguridad de juez
La seguridad para el juez Nery Medina -contralor del proceso contra los detenidos por la muerte de los diputados salvadoreños- fue reforzada, por las amenazas de muerte que recibió la semana recién pasada.
Guillermo Melgar, vocero del Organismo Judicial (OJ), manifestó ayer que una llamada telefónica de una persona anónima informó acerca de un posible ataque contra Medina.
“Ante esta advertencia, inmediatamente se le colocó seguridad al juez noveno de Primera Instancia Penal, para resguardar su integridad física”, expresó Melgar.
El vocero se abstuvo de proporcionar el número de agentes que protegen a Medina, pero afirmó que ahora son más de los dos que ya tenía asignados. Incluso mencionó que algunos eran agentes encubiertos de la Policía Nacional Civil.
Agregó que como refuerzo a la seguridad de los jueces y magistrados se ha colocado vigilancia perimetral en el edificio y cámaras en diferentes áreas.
A la fecha, el OJ brinda seguridad a más de 50 jueces en todo el país; para ello se utilizan 531 guardias de ese organismo

martes, 7 de agosto de 2007

PREPARAN ACCIÓN CONTRA CASTILLO

MP recaba documentos por asesinato de tres parlamentarios

El Ministerio Público (MP) decidió solicitar antejuicio contra el diputado Manuel de Jesús Castillo Medrano, por su presunta vinculación con la muerte de los diputados salvadoreños y su piloto; sólo queda ultimar algunos detalles.
La fiscalía cuenta con un desplegado de llamadas telefónicas que comprueba que, el día de la muerte de los parlamentarios, Castillo recibió una llamada de una persona a quien únicamente se le ha identificado como Montaña 3 y quien hasta el momento es la pieza clave en la investigación del crimen contra los diputados.
Las pesquisas señalan que todos los implicados se comunicaron con Montaña 3 antes, durante y después del asesinato.
Además, también se ha establecido que hubo otras comunicaciones entre Montaña 3 y Castillo, antes y después del crimen.
Para tratar de determinar si el número 59900795 le pertenece al parlamentario, el MP le solicitó al Congreso de la República un informe.
El Legislativo remitió ayer datos que corroboran que ese número está asignado al diputado Castillo.
Fuentes del MP señalaron que están a la espera de un último informe, para concretar la solicitud de antejuicio que se presentará en la Corte Suprema de Justicia.
Castillo se negó a proporcionar al MP información por escrito de las llamadas que recibió del personaje denominado Montaña 3, amparado en su derecho de antejuicio.
Adilio Juárez, abogado de Castillo, explicó que nadie está obligado a declarar contra sí mismo, pero que cuando se cumplan todos los procedimientos en donde se declare con lugar la acción en su contra, él estará dispuesto a colaborar.
“Lo inculpan por dos llamadas: una que le hizo un ex diputado salvadoreño, y la otra que él efectuó a un cantante salvadoreño para una actividad de jaripeo en Jutiapa, pero éstas no tienen nada que ver en el caso de la muerte de los parlamentarios”, explicó Juárez.


Otro antejuicio

El MP presentó otra petición de antejuicio contra Castillo, esta vez por supuestas amenazas contra un periodista de Jutiapa.
El proceso se encuentra en la Sala Regional de Jalapa, la cual debe hacer las pesquisas respectivas.
En la denuncia se establece que supuestamente un trabajador de Castillo hizo una llamada al periodista y lo amenazó de muerte.
“Ya nos notificaron y estamos a la espera de que nos citen para ir a declarar, pero consideramos que esta denuncia no tiene fundamento”, aseveró Juárez.
En Jutiapa aparecen otras tres denuncias por amenazas, y en la capital hay dos más.
Todas son desde el 2004

Solicita información

El Ministerio Público solicitó al Congreso información sobre el número telefónico 59900795, que fue asignado al diputado independiente por Jutiapa, Manuel Castillo.
“Sólo nos pidieron que les dijéramos a quién pertenecía ese número; nosotros no podemos proporcionar despliegues de llamadas ni ningún otro dato. Tampoco se hizo ninguna citación a Castillo”, comentó Oliverio García Rodas, primer vicepresidente del Legislativo.
Castillo recibió llamadas telefónicas de un personaje denominado Montaña 3, quien dirigió la operación del asesinato de tres diputados salvadoreños y su piloto, poco antes del crimen.

miércoles, 1 de agosto de 2007

FUERTES VÍNCULOS CON NARCO

Todos los contactos de Montaña 3 apuntan a que es un capo de la droga

La estructura del grupo delictivo que mató en Guatemala a tres diputados salvadoreños y su piloto, los contactos que tuvieron con el extranjero, la forma en que fueron ejecutadas las víctimas y los vínculos personales de los acusados indican que el misterioso Montaña 3 es un narcotraficante con contactos más allá del Cartel de Jutiapa.
Según el expertaje de las llamadas telefónicas hechas por los 10 señalados de haber participado en el crimen contra los parlamentarios, quien dirigió la operación fue un oscuro personaje apodado Montaña 3 por el grupo.
De acuerdo con los investigadores, ese término es utilizado entre los integrantes del crimen organizado para evitar ser identificados.
Ninguno de los detenidos, por más que se les ha preguntado, ha revelado la identidad de Montaña 3, y en sus agendas telefónicas nunca lo identificaron por su nombre, incluso a veces sólo aparece como M3.
Montaña 3, quien supuestamente es parte de una estructura del narcotráfico, llamó al diputado Manuel Castillo el día del asesinato de los parlamentarios salvadoreños, a primera hora de la mañana, a su teléfono personal, el mismo que le había asignado el Congreso.
Castillo ha sido señalado públicamente de ser el jefe del Cartel de Jutiapa y de ser el responsable de amenazas de muerte contra los candidatos opositores a la alcaldía de ese municipio. Además, la Embajada de EE.UU. le retiró la visa en 2006, y la UNE lo expulsó de sus filas por haber evidenciado sus vínculos con el crimen organizado. Castillo se comunicó 61 veces en tres meses con Montaña 3.


Castillo y Orellana Donis

Carlos Orellana Donis, Chejaso, detenido por el asesinato de los parlamentarios, ha sido señalado por sus vecinos y por las autoridades de ser traficante de droga. Antes de ser capturado se transportaba en vehículos último modelo, acompañado de varios guardaespaldas y fuertemente armado.
Aunque Chejaso aseguró ayer en los tribunales que sólo conocía a Castillo de vista, se comunicó 15 veces con él por teléfono antes y después del crimen.
A su vez Chejaso le compró a la familia de Jorge Mario Paredes, el Gordo, que en estos momentos tiene orden internacional de captura emitida por EE.UU., acusado de tráfico de drogas, el vehículo en el que se desplazaron hasta la finca donde fueron asesinados los diputados.
El Gordo es uno de los socios de Otto Herrera García, capo de la droga guatemalteco detenido en Colombia en junio de este año por tráfico de estupefacientes y lavado de dinero.
En el análisis telefónico aparece también un segundo personaje sin identificar apodado Montaña 1, que por la jerarquía de los nombres podría tratarse del jefe de la organización. Aunque Montaña 1 no tuvo contacto con los acusados del crimen, sí habló 67 veces con Montaña 3 durante los tres primeros meses del año.
¿Existe un Montaña 2? Los investigadores creen que sí, pero de momento no hay ningún despliegue telefónico en el que aparezca.

Línea directa con El Salvador

La comunicación entre el supuesto narcotraficante M3 con El Salvador era bastante fluida. Llamó 46 veces a dos números de telefonía celular cuyos propietarios aún son desconocidos (72194141 y 72537579). El director de la Policía de El Salvador, Rodrigo Ávila, se comprometió a enviar la información a la fiscalía guatemalteca en cuanto la tenga.
Más reveladoras son las llamadas que Castillo hizo a El Salvador. Una semana después del asesinato se comunicó tres veces con el ex diputado del Partido de Acción Nacional Horacio Ríos.
Ríos aseguró que conoce a Castillo desde hace más de ocho años, por haber coincidido en varios jaripeos. Pero casualmente también era íntimo amigo del parlamentario salvadoreño William Pichinte, víctima y dueño del vehículo en el que se transportaban las víctimas el día del crimen.
Asimismo tuvo negocios y fue compañero de bancada de William Eliú Martínez, detenido en EE. UU. por tráfico de drogas y socio salvadoreño de Otto Herrera.
El diputado jutiapaneco también se comunicó con la salvadoreña Ana de Calderón, quien afirmó al Diario de Hoy de El Salvador que el contacto se debió a que Castillo quería contratar a su hijo, el cantante de música ranchera Víctor Enmanuel Calderón, para que actuara en un jaripeo.
Según este diario, otros dos de los números con los que se comunicó Castillo pertenecen a los salvadoreños Remberto Morales y Alexánder Zepeda.
Pero quienes podrían revelar la identidad de Montaña 3, además de Manuel Castillo Medrano, son los tres detenidos con los que tuvo comunicación telefónica: Mario Javier Lemus Escobar, Yegua Arisca; Obdulio Estuardo Waldemar, el Gato, y Vanner Adílcar Morales. De momento han preferido callar.
Pocos son ya los que dudan de que el móvil del asesinato de los tres diputados del Parlamento Centroamericano y su piloto, el 19 de febrero de 2007, fue el robo de un cargamento de droga que provenía de El Salvador y que tenía como destino un cartel de Guatemala.

martes, 31 de julio de 2007

TELÉFONOS ACTIVADOS PRA CRIMEN

Algunos celulares sólo sirvieron para hacer llamadas el día del asesinato de tres diputados

Algunos de los teléfonos utilizados por los acusados del asesinato de tres parlamentarios salvadoreños y su piloto sólo fueron usados el día del crimen, y después fueron desconectados.
Otra de las pruebas que el Ministerio Público y la Policía podrían aportar al tribunal es el registro de llamadas telefónicas del día del crimen y de las jornadas anteriores y posteriores.
Según los investigadores, el hecho de que el número de llamadas entre los implicados haya sido considerablemente mayor el 19 de febrero de 2007 demuestra que estaban organizando algo, que, teniendo en cuenta los hechos, supuestamente fue el asesinato de los diputados.
En el caso de Mario Javier Lemus Escobar, alias Yegua Arisca, sus comunicaciones con el resto de los implicados subieron de seis, el 18 de febrero, a 63 el día del crimen. El día después bajaron a tres; el 21, a dos, y después dejó de utilizar ese número de teléfono.
Casi todos los miembros del grupo de Jalpatagua, incluido el diputado Manuel Castillo, sólo utilizaron esos números de teléfono el día del asesinato. Castillo sólo tiene registradas dos llamadas a los acusados el 19 de febrero, y una el día siguiente. El rastro del teléfono volvería a aparecer días después, pero efectuando llamadas a otras personas que aún no están vinculadas al proceso.
Según los investigadores, este tipo de delincuentes usan varios teléfonos, normalmente tarjeteros, para evitar que sean rastreados. Cuando emplean un número determinado para coordinar una acción de esta clase, lo más normal es que después lo desactiven durante un tiempo, aseguraron.
El policía prófugo Jeiner Barillas Recinos fue otro de los inculpados que tuvo un registro de llamadas en común. Si bien se comunicó todos los días previos y posteriores, tanto con la banda de Jalpatagua como con los policías, el día del crimen se disparó la cifra hasta 69 veces.
La Prensa Gráfica, de El Salvador, intentó llamar a los ocho celulares de su país con los que se comunicaron los guatemaltecos, pero todos están apagados o desconectados.


Pedirán informe

El MP decidió pedir a Castillo que explique por escrito su comunicación con Montaña 3, personaje sin identificar implicado en el crimen.
“Por su calidad de diputado no podemos investigarlo, pero solicitaremos que nos envíe un informe de su vinculación en el caso, y si nos puede informar quién es Montaña 3. Después analizaremos si procede solicitar que se le retire la inmunidad”, afirmó Álvaro Matus, fiscal de Delitos contra la Vida.
Matus aseveró que desde hace dos meses tienen conocimiento de la vinculación de Castillo.
Cuestionados sobre por qué no habían accionado antes, Matus respondió que hacía mes y medio que todas las diligencias estaban suspendidas porque el policía detenido Marvin Contreras, otro de los acusados, había recusado al juez del caso.
La fiscalía también enviará una asistencia judicial a El Salvador para que informen a nombre de quién están los números de teléfono que fueron usados el día del crimen.
Juan José Virula Chinchilla, uno de los elementos de la Policía que efectuó 17 llamadas al oficial José Korki López el día del crimen, pero que no era parte del proceso, ya se presentó a declarar al MP. Lo mismo hizo Danilo Martínez, alias el Pelón, que es informante de la Policía. Ambos negaron tener relación con el crimen y aseguraron que sus llamadas se debieron a cuestiones laborales.

Sigue en campaña, protegido por inmunidad

Manuel Castillo Medrano, candidato a alcalde de Jutiapa por un comité cívico, sigue su campaña proselitista ajeno a las acusaciones que han planteado las autoridades en su contra.
A pesar de que en el último año sus opositores se han cansado de repetir que Castillo es el responsable de las amenazas y ataques mortales que se han dado en ese municipio, no ha sido citado a declarar por el Ministerio Público.
El candidato a alcalde del FRG fue asesinado en su propia casa hace tres meses. En ese momento, tanto la UNE como la Gana y el Partido Patriota aseguraron que la campaña violenta en Jutiapa tenía el objetivo de que nadie más se presentara en los comicios locales.
Castillo no encontró ningún partido que lo aceptara como candidato a diputado, luego de haber sido expulsado de la UNE por sus vínculos con el narcotráfico, por lo que para mantener su inmunidad se postuló a la alcaldía. La Embajada de Estados Unidos le retiró la visa en 2006.

El Salvador: No hubo sorpresa

Rodrigo Ávila, director de la Policía de El Salvador, afirmó que no le sorprende que las personas que participaron en el crimen contra tres parlamentarios hayan realizado llamadas telefónicas desde El Salvador hacia Guatemala el día del asesinato.
Aseguró que los vinculados pertenecían a una banda que operaba en ambos países.
Añadió: “No me extraña porque ellos se habían asociado con una banda de asaltacasas de las zonas acomodadas de El Salvador, incluso eran apodados Los Chapines”.
Las pesquisas determinaron que la banda estaba integrada por policías de Guatemala y civiles de ambos países.
“Uno de los policías muertos en la cárcel El Boquerón fue identificado por una de las víctimas como el que ingresó en su vivienda”, dijo Ávila.

Pesquisas: Abren investigación de oficio

Rodolfo Delgado, jefe de la División Elite contra el Crimen Organizado de la Fiscalía de El Salvador, anunció ayer que se iniciará una investigación de oficio contra las dos personas que aparecen en los desplegados telefónicos. También ofreció dar con el paradero de ocho aparatos que se usaron durante el crimen.
“El nombre de ese diputado (Castillo) fue mencionado desde el inicio; por algo ha sonado, creo que faltaba que se determinara el vínculo de él con las investigaciones”, dijo René Figueroa, ministro de Seguridad de El Salvador.

Javier Figueroa

Promesa incumplida.
Sin declarar.
Javier Figueroa, ex subdirector de Investigación Criminal de la Policía, no ha cumplido su promesa de retornar al país para declarar en el caso y dilucidar qué hacía en la cárcel El Boquerón el día que los policías (sindicados de haber matado a los diputados) fueron asesinados, como sí lo hizo Víctor Soto, ex jefe de la División de Investigación Criminal.
Ninguno de los dos ha sido ligado al proceso, sino sólo fueron llamados como testigos. Figueroa fue citado formalmente a otros cuatro procesos que tienen que ver con desapariciones y abuso de autoridad.

lunes, 30 de julio de 2007

RELACIONAN A DIPUTADO CON ACUSADOS DE DAR MUERTE A TRES PARLAMENTARIOS

Informe revela llamadas entre Manuel Castillo y agentes asesinados en El Boquerón

El cruce de las 307 llamadas telefónicas hechas por los acusados del asesinato de los parlamentarios salvadoreños y su piloto, revela que el ex diputado de la UNE Manuel Castillo tuvo comunicación con ellos y que, a su vez, él y los integrantes de la banda de Jalpatagua se reportaron a ocho teléfonos de El Salvador, antes y después del crimen.

Desde el inicio, la principal hipótesis era que el narcotráfico había ordenado el secuestro y asesinato de los tres diputados salvadoreños al Parlamento Centroamericano y su piloto. La información de que la orden había venido de Jutiapa empezó a confirmarse con la detención de los cinco integrantes de la banda de Jalpatagua.

Pero la incógnita de quién era el autor intelectual del crimen seguía en el aire, hasta que se terminó el análisis de los registros telefónicos de los 10 acusados del crimen, al cual Prensa Libre tuvo acceso y que señaló directamente a Manuel Castillo, diputado independiente por Jutiapa, quien en el 2006 fue expulsado de la UNE por supuestos vínculos con el narcotráfico.

Una persona, que no ha podido ser identificada por los investigadores, pero que respondía al número de teléfono 55276421, fue quien dirigió la operación e intermedió por Castillo con el grupo de Jalpatagua.
Montaña 3, como se le ha denominado en la jerga policial, llamó a Castillo el 19 de febrero del 2007, día del crimen, unas horas antes de que las víctimas fueran secuestradas frente al centro comercial La Pradera, zona 10. El período de planificación analizado va desde las 5:30 a las 10:56 horas, la antesala del rapto.

Después de haber recibido el beneplácito de Castillo para lo que iban a hacer, Montaña 3 llamó a Mario Javier Lemus, alias Yegua Arisca, quien aparentemente es el que tomó las decisiones operativas.
A su vez, Yegua Arisca habló con el policía Jeiner Barillas, cuya llamada, según los especialistas, demuestra el contacto entre el grupo de agentes y la banda de Jalapatagua.

Barillas dio las instrucciones a Carlos Orellana Aroche, que se encontraba con el resto de policías que llevarían a cabo el secuestro de los parlamentarios, y a Marvin Contreras Natareno, quien llegaría más tarde a la gasolinera para unirse a la banda de Jalapatagua y comprar el combustible para quemar el vehículo de las víctimas.
Después se sucedieron una serie de llamadas entre los policías implicados en el asesinato, supuestamente para ponerse de acuerdo.

En la fase en que se llevó a cabo el plagio, el interrogatorio y el desmantelamiento del vehículo de las víctimas, en la finca La Parga, en Santa Elena Barillas (de las 10:56 a las 13:34 horas), la secuencia de las llamadas es similar.
Montaña 3 siguió dándole instrucciones a Yegua Arisca, quien se las transmitió a los policías Jeiner Barillas y Orellana Aroche.

Se debe tener en cuenta que en esta fase no se comunicó telefónicamente con nadie más de los jutiapanecos, porque se conducía con ellos en el vehículo BMW, que días después del crimen fue incautado en la vivienda de Carlos Orellana Donis, Chejazo.
Contreras Natareno fue el policía que llamó más veces, en este período, a Orellana Aroche y Luis Herrera, ya que era el único que estaba solo, y necesitaba coordinar la segunda parte del plan.

En la última fase analizada, es decir cuando las víctimas fueron llevadas a la finca El Jocotillo, donde fueron ejecutadas (de las 13.34 a las 19.24 horas), Montaña 3 volvió a llamar a Yegua Arisca y a Obdulio Estuardo de León Lemus, el Gato, para indicarles cómo terminar con el asunto.
Yegua Arisca se comunicó a su vez con el Gato, Vanner Adílcar Morales y Barillas, para continuar con la cadena de mando. Se supone que estas comunicaciones se debieron a que estaban coordinando la compra del combustible.

El Gato habló también con Montaña 3 y Chejaso. En este caso la comunicación podría haberse dado para informar a los “jefes” de la conclusión de la operación y del asesinato de los parlamentarios.
Orellana Aroche volvió a llamar a varios de los policías para coordinar la quema del vehículo y a Contreras Natareno para que comprara el combustible y llegara a El Jocotillo.

Jeiner, que mantenía la política de sólo comunicarse con Contreras Natareno y Orellana Aroche, les avisó que él también iba a llegar a la gasolinera.
A pesar de que en un principio se dijo que Luis Herrera era el jefe del grupo de policías, debido a que ya ejercía este papel dentro de la División de Investigación Criminal (Dinc) de la PNC, en realidad su contactos son muy limitados y más bien parece que siguió órdenes. Su comunicación empezó a las 10:32 horas, porque antes se encontraba reunido con los jefes de sección de la Dinc, como lo hacía cada lunes.
Al hacer un análisis global de las llamadas telefónicas desde el 1 de enero al 31 de marzo (3 mil 450 conexiones), se estableció que Montaña 3 se comunicó 61 veces con Manuel Castillo.

Chejazo llamó 123 a El Gato; 15, a Manuel Castillo, y 46, a Yegua Arisca. Este último se comunicó 253 con el Gato, 107 con Vanner Adílcar Morales, seis con Orellana Aroche y 60 con Jeiner Barillas. A su vez, Jeiner habló con Orellana Aroche 37 veces, y 18, con Contreras Natareno.
El análisis del récord de llamadas no tiene otro propósito que demostrar que existe un claro vínculo entre todos los implicados, antes y después del crimen.
Las veces que se comunicaron entre sí los implicados el 19 de febrero fueron considerablemente más que en días previos y posteriores.

Los números de teléfono fueron vinculados con los acusados por las declaraciones dadas por los propios implicados, las agendas incautadas en los allanamientos llevados a cabo en sus viviendas y los datos ofrecidos por confidentes de la Policía.
Consultado Víctor Rivera, asesor en investigación del Ministerio de Gobernación, confirmó la existencia del expertaje de llamadas y aseguró que éste ya está en manos del Ministerio Público.
“El objetivo del análisis que hizo la Fuerza de Tarea del ministerio es que sirva como prueba ante el tribunal, pero también se lo entregamos al jefe del FBI para toda Centroamérica”, afirmó el investigador.
El informe del registro telefónico incluye también un análisis de los videos de Emetra, McDonald’s de la zona 10 y la gasolinera Texaco del kilómetro 25 de la ruta a El Salvador.
A las 11:05.25 horas, el video de McDonald’s registró la interceptación del vehículo de los diputados por parte de los policías.
La grabación de Emetra registró a las 11:06.47 horas a la camioneta de los parlamentarios.
Trece segundos más tarde pasa el auto Sedan de la PNC en el que se conducían Luis Herrera, Korki López, Marvin Escobar, José Adolfo Gutiérrez y Orellana Aroche. En ese momento la comunicación entre los policías y la banda de Jalpatagua era abundante.
La cámara 1 de la gasolinera captó, a las 11:40.12 horas, a un Toyota Yaris de matrícula salvadoreña. La cámara 2 grabó, a las 11:43, el vehículo del que descendió Contreras Natareno, hablando por el celular.
La cámara 3 volvió a registrar a Natareno dentro del Star Mart en el momento en que hablaba con Jeiner Barillas y Luis Herrera. La 4 y la 5 grabaron, a las 11:59.29, la camioneta BMW en que se desplazaban los jutiapanecos. A la tienda entraron, también a las 12 horas, Yegua Arisca, el Gato y Vanner Adílcar Morales.
Una hora y media después volvieron a ser grabados en la misma gasolinera comprando el combustible y retirándose hacia el suroriente (entre las 13:44.34 y las 13:46.47).
La coincidencia entre los tiempos en que se cometió el crimen, las llamadas telefónicas y la ubicación de los implicados es determinante para probar la culpabilidad en el asesinato de los diputados Eduardo D’Aubuisson, William Pichinte, José Ramón González y el piloto Gerardo Napoleón Ramírez. Lo que también ha quedado reflejado es que no existió equivocación alguna.